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1. La economía
nacional sigue
rezagada.
A
pesar de los avances
que señala el
Presidente, la
creación de empleos
y el crecimiento de
la economía es
todavía
insuficiente. Miles
de jóvenes no
encuentran
oportunidades,
millones no tienen
acceso a la
educación media
superior y superior,
se precisa actuar
ahí y reconocer el
retraso. Las cuentas
alegres en la
economía deben
evitarse sobre todo
en un escenario en
que la recuperación
no está consolidada.
2. Una política
socal limitada en
sus resultados.
Si bien el
avance en política
social en cuanto a
cobertura es
significativo, por
ejemplo, en lo que
hace al seguro
popular o a
oportunidades, la
calidad de los
servicios deja mucho
que desear y, lo que
es más grave, la
pobreza no cede.
Todavía cientos de
miles de mexicanos
tienen que emigrar
de su tierra para
encontrar mejores
condiciones de vida.
En el Congreso
haremos lo que nos
corresponde para
corregir esa
política social y
que ésta sirva a la
gente y no a
intereses
partidistas.
3. La seguridad
es una de las
prioridades
nacionales.
El Presidente
refiere la lucha que
todos los órdenes de
gobierno han dado en
contra del crimen
organizado. Desde la
Cámara de Diputados
habremos de aprobar
los recursos
suficientes para
mantener esta
política pública,
que conforme a la
ley, es la primera
responsabilidad del
Estado.
4. Inversión en
infraestructura.
El Presidente
afirma que se lleva
a cabo el más amplio
programa de
infraestructura de
la historia, sobre
todo en lo que hace
a carreteras. No
obstante, el rezago
y los subejercicios
de gasto han
impedido que este
importante detonador
se refleje en el
crecimiento y el
empleo, en la misma
magnitud que la
afirmación
presidencial. Es
urgente apremiar al
gobierno para que
gaste, que lo haga
bien y a tiempo.
Finalmente, dijo,
reconocemos los
avances, pero
ponemos el acento en
lo que falta. Han
sido diez años en
los que el país se
ha estancado, por lo
que urgen nuevas
políticas públicas.
“Desde el Congreso
haremos nuestra
parte”, concluyó.
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